2009: YVY MARE´Y, MARÍ MARÍ

Dirección General: Adrián Butteri

Marí Marí 2009 cuenta, desde una perspectiva guaranítica, el proceso histórico que marca el presente y futuro de los pueblos americanos.

Partiendo desde un instante antes de la conquista y ocupación europea. Abordando casi hasta los albores del siglo XIX, momentos antes del proceso de emancipación de los pueblos. Y trazando un paralelismo entre pasado-presente, pretenderá entender la historia… nuestra historia.

Será a través de la visión de la cultura Guaraní. De su “Teko á” (o modo de ser), en el que se resumen sus creencias, sus leyendas, usos y costumbres, y en la que se percibe una filosofía de vida digna de imitar y valorar, que se desarrollará esta historia.

El desafío será el darle un enfoque distinto a los hechos pasados.

2009 - Ivy Marey (66)Asumiendo responsablemente el papel de protagonista y misionera. Marí Marí pretenderá encarnarse en la piel del guaraní y a través de su mística, relatar los acontecimientos con la fuerza de las voces que fueran sometidas, maltratadas y despojadas hasta de sus recuerdos.
Interpretando los hechos. Narrándolos con la esencia misma de la conciencia ecologista y naturalista de esta milenaria cultura, con la impronta de los preceptos y enseñanzas que sus antepasados les han legado. Llegando finalmente hasta el sentido mismo del ser guaraní:
“a conciliar un nuevo equilibrio del hombre en la naturaleza. Para así… hacer de este, nuestro lugar…nuestro Yvy Mare´Y… nuestra tierra sin mal”.

En los comienzos, según la mitología Guaraní: “Tupá, dios creador, con ayuda de Arasy, diosa de la luna, creó la tierra, y la llenó de las más majestuosas riquezas naturales,…Y ahí también, asentó al guaraní”…

Esta cultura ha vivido por siglos bajo los principios esenciales de la madre tierra.
Inmersa en ella como un eslabón más de la cadena natural desarrollaba usos, costumbres, mitos y leyendas, hoy día conocidas. Sin perturbar el orden, practicaban la caza, la pesca, la alfarería y el arte plumario. A través de estas, desplegaban la esencia del “ser Guaraní”…ser guerrero.

Es en la búsqueda permanente de Yvy Mare´Y (la tierra sin mal), donde se ven reflejados estos principios.
Inspirada por sus chamanes, la creencia de la existencia de este paraíso terrenal (dotado de frondosa vegetación, fauna exuberante y ríos caudalosos repletos de diversas criaturas acuáticas, que con su pureza vital alimentan la tierra, llevándole vida a la multiplicidad de especies), lleva a la gran familia tupí- guaraní a desplazarse por todo el continente sudamericano. Siempre en dirección Este, ya que según lo profesaran los sabios, la tierra sin mal, se encontraba al otro lado del “gran mar” (Océano Atlántico).

Quisieron los hechos contrariar las predicciones de sus líderes espirituales. Ya que de aquel lugar llegarán los peores males que pudieran imaginar.

Desde aquel horizonte, donde el guaraní veía luz, se aproximaron las majestuosas naves de quienes ellos confundirán con dioses, y a los que tratarán erróneamente como tales. Naves que en realidad depositarán en este suelo virgen, las sombrías intensiones europeas.

Será Cristóbal Colón, pionero de la vorágine conquistadora. Movido por propios intereses y asociado con los Reyes Católicos de España, que se lanzará hacia el occidente en busca de una nueva ruta a la India. Es así que, accidentalmente descubrirá esta nueva tierra a la que verá llena de “oportunidades”.

Desconociendo a los aborígenes, (a sus primitivas estructuras sociales, económicas y religiosas, pero existentes al fin), se lanzarán a la conquista innumerables expediciones bajo el estandarte de la “evangelización” católica.

Luego de la disputa entre los reinos de España y Portugal por los derechos del nuevo territorio, y la actuación del siniestro Papa Alejandro VI Borgia, quien a través del “Tratado de Tordesillas” pone fin al conflicto. El nuevo continente quedará a merced de la voluntad de hombres desquiciados por la sed de riqueza.

2009 - Ivy Marey (10)Primero Hernán Cortés, abanderando la codiciosa ambición europea, penetrará el corazón del Imperio Azteca. Con el aporte de “la Malinche” (personaje que oficiaba como traductor), traicionará a las propias autoridades españolas, y una vez frente del Emperador Moctezuma, le dará secuestro, tortura y muerto, cayendo de esta forma el gran Imperio Azteca.
Después hará lo propio Francisco Pizarro con el imperio del sol Inca. Llamativamente familiar de Cortés. Este seguirá al pie de la letra los consejos de su primo e ira por la cabeza del Emperador Atahualpa. Mejorando la hazaña de aquel, después de secuestrar y recibir el significativo rescate de 2 habitaciones repletas de oro y plata, Pizarro dará muerte al jefe Inca.
Así, una tras otra irán cayendo cuanta cultura autóctona estuvo frente a ellos.
La fiebre de las riquezas metálicas crea el mito de la “Ciudad del Dorado”. Cientos de expediciones se organizaron hacia este lugar donde “todo es de oro”. La cuidad nunca se encontró, sin embargo el imaginario del invasor continuo alimentando la fantasía. Es por ese afán que se encuentran ocasionalmente con las minas de plata del cerro Potosí. Esta travesía minera se llevó la vida de varios miles de naturales. Ya que según el propio relato de los invasores, Potosí era considerada “una máquina de devorar hombres”.
Es en la búsqueda de una ruta hacia el sur de Potosí, que se dan los primeros encuentros entre el guaraní y el español.

La hospitalidad de los nativos es aprovechada descaradamente por los españoles que, a esta altura de avanzada la invasión ya tenían el lugar que ocuparían los dueños de la tierra en el nuevo orden social impuesto.

Organizados los virreinatos y las gobernaciones, el primer lugar destinado para los naturales será la servidumbre. Atender las necesidades domesticas de los autodenominados, “nobles del nuevo mundo”, a cambio de “cultivar a los salvajes en la enseñanza del evangelio”.
Pronto los invasores, instalaran formas más organizadas de someter al aborigen. Aquí aparecen La Mita, un sistema laboral que explotaba a los naturales en las minas a favor de la corona española. El sistema de Encomienda, por el cual llamativamente los nativos debían retribuirles a los señores encomenderos con trabajo (el que se transformó en excesivos abusos) por el buen pasar que ellos les brindaban.

Muchos nativos fueron trasladados forzosamente a distintas plantaciones de cultivos. Allí habrán de sufrir las más diversas atrocidades físicas y mentales.

Los pueblos guaraníes, serán sometidos fundamentalmente a la explotación de los cultivos de algodón y a la agricultura a gran escala en los sistemas de encomiendas impuestos por los españoles.

Otros sufrirán peor suerte. Llegarán para este tiempo, otros invasores desde el este. Portugueses, tan mal intencionados como los españoles. Estos “bandeirantes” se encargaban de perseguir al guaraní a través de la selva. Los cazaban como animales salvajes, agazapados en la selva esperaban su momento. Luego estos eran vendidos como esclavos en las explotaciones de caña de azúcar y a los cafetales del norte del Brasil, culminando allí su odisea.
Más aun hubo un mal mayor traído por los invasores. La mortandad que produjeron las pestes y enfermedades de los europeos, para las cuales los nativos no tenían defensa alguna, logro prácticamente el exterminio de estos. Tantos miles que, siquiera, cualquier intervención militar habrían logrado semejante destrucción de la población aborigen.

A la llegada de los jesuitas las tribus guaraníes sufrían todo tipo de maltratos cotidianos. Aunque ya no actuaban con la pasividad de los comienzos de la llegada del invasor.
Hasta entonces se habían producido varias rebeliones en contra del sistema opresor. Siempre encabezadas por payés o chamanes, los guaraníes se defendían de la esclavitud y la invasión, pero principalmente en cada resistencia se demostraba una vehemente ratificación de la identidad. De “ñandé rekó” (del ser). De manifestarse en contra del orden impuesto por el dominador.
Es por ello que la mejor demostración de resistencia no fue la lucha sino la danza ritual que masivamente practicaban las tribus guaraníes.

Ya hacia el tiempo de los jesuitas la avanzada conquistadora se hallaba retrocediendo significativamente. Por este motivo la corona española envía a los misioneros de la Compañía de Jesús para llevar adelante la misión evangelizadora que tanto se empeñaba en mejorar…
A los agravios recibidos por parte de los españoles, se sumo el temor por las persecuciones de los portugueses y la amenaza que ello generaba entre las tribus guaraníes.

Estos motivos justifican el relativo éxito que tuvieron las misiones. De hecho, ante la inseguridad que les significaba, las cada vez más frecuentes intervenciones portuguesas, se entregaron a manos de los misioneros jesuitas a cambio de la protección que la corona y las leyes españolas les brindaban.

Es necesario mencionar que antes de los jesuitas, fueron los franciscanos quienes lograron la pacificación y principios de evangelización del guaraní. Aunque estos se aprovecharon de lo realizado para someter nuevamente a los nativos en la encomienda, sistema al que la Compañía de Jesús se oponía fervientemente. Los misioneros jesuitas fueron en ocasiones resistidos por un puñado de caciques, pero generalmente los recibieron con agrado,… “a estos hombres sin armas que se acercan pacíficamente y demuestran afecto a niños y ancianos”.

Muchos jefes o caciques solicitaron voluntariamente las reducciones jesuitas. La protección en ellas, aseguraba un cierto grado de libertad que no existía en la encomienda y la seguridad de no encontrarse a merced de perseguidores portugueses y españoles”.

Las reducciones, se ocuparon principalmente de catequizar y convertir a las tribus en la fe y las enseñanzas cristianas.

Las artes transmitidas por los misioneros facilitaron el adiestramiento y encontraron a través de ellas la docilidad y predisposición del guaraní. Especialmente fue por medio de la música que los padres jesuitas llegaron hasta el fondo en su misión, enseñando a ejecutar y fabricar instrumentos como el violín o la flauta.

2009 - Ivy Marey (84)Lenta pero consistente, la reducción fue transformando la ecología natural, produjo una nueva morfología cultural, e inclusive modificó el parentesco. Logro incluir al guaraní en la economía colonial, promoviendo el cuidado de la propiedad privada de la tierra. Imperceptiblemente las nuevas prácticas llevaban implícito el orden colonial al que ya se enfrentaron los antepasados. Incluyendo el trabajo diferenciado entre hombres y mujeres. Ellos destinados a la construcción de grandes capillas y al trabajo y cultivo de la tierra en yerbatales y algodonales que los padres se ocupaban en dirigir. Ellas dedicadas al hilado del algodón y a comerciar los productos con los pueblos españoles.

A este disimulado cautiverio se resistirán espiritualmente algunos payes y chamanes que ciertamente verán peligrar la existencia casi irreversible de su “teko a” (modo de ser).

Más allá de lo que pudo haberse resistido, con los años el sistema de reducciones se afianzo, se extendió y consolido. Las nuevas pautas asimiladas por los guaraníes, se arraigaron de tal forma, hasta crear un nuevo “teko a” (modo de ser), signado por las enseñanzas de los padres jesuitas, de Jesús Cristo y María, pero con la esencia de Yvy Mare´Y, la creencia de Tupá y el amor y respeto por la vida natural.

Este apego al nuevo orden se demuestra ante un hecho devastador que signo para siempre el futuro del pueblo guaraní, pero que demuestra extraordinariamente el sentir del indio por la reducción. En ocasión del Tratado de Madrid entre España y Portugal, siete pueblos de las reducciones debieron pasar a dominio portugués.

Los guaraníes nuevamente resistieron argumentando la injusticia que tal determinación producía. Ellos no fueron conquistados sino que se sometieron voluntariamente. Hacen notar lo absurdo de pasar a manos del enemigo que han combatido por tantos años y al cual se declaran a resistir, si es necesario por las armas.

Pero la codicia y el interés demostraran, la barbarie con la que los invasores europeos manejaron los destinos de estos pueblos.

Y así, sin más, las misiones jesuitas. Lo más cercano a “Yvy Mare´Y” que los guaraníes pudieron lograr, desaparecieron.

Desde aquel acontecimiento y después, la suerte del guaraní se unió inevitablemente a la de criollos y mestizos. Las circunstancias los llevaron a extremos de marginalidad y a sufrir como siempre en esta historia, los degradantes efectos de las sucesivas conquistas, pero esta vez de otras características.

Luego de la nefasta invasión territorial y cultural de España y Portugal, se sucederá, en un tiempo no muy lejano, la intervención y posterior conquista económica del imperio expansionista inglés. Parasitario capitalismo ingles dominador, que perdura hasta estos días y que en algún punto explica la situación presente.

Mas hubo también un pequeño territorio olvidado que pudo soportar la embestida del estos nuevos vientos de desolación. Cual sino, será la tierra del guaraní, trasformada en la pujante República del Paraguay, la que logrará abrirse camino de forma autónoma y desarrollar una industria y mercado interno lo suficientemente fuerte como para prescindir de las reglas del imperio.

Será esta la última hazaña del pueblo guaraní. Las consecuencias devastadoras que traerá la conocida “guerra de la triple alianza”, serán nunca superadas por los descendientes de tupa…

Ayer como hoy, la historia se presenta con similares circunstancias. Es imposible pensar el presente sin reflexionar el pasado.

Ayer como hoy, los conquistadores asedian a los herederos de este suelo. Ahora, de las formas más diversas.

Ayer como hoy, interesan las riquezas naturales para satisfacer las complejas necesidades del mundo moderno y de las naciones potencias.

Ayer como hoy, cotizan poco las vidas de tantos sudamericanos que son perjudicados por industrias y productos altamente contaminantes

Sin embargo, ayer como hoy, el espíritu guaraní, se fortalece para enfrentar las amenazas del hombre y sus máquinas.

La misión aquí y ahora será, advertir a los pueblos de la América del Sur acerca de los peligros que pretenden alterar el equilibrio y la armonía que reina entre el medio natural y quienes lo habitan.

2009 - Ivy Marey (85)No son menores los problemas que el mundo atraviesa por estos días. Mucho menos lo son, las consecuencias que acarrean las prácticas utilizadas por otra nueva forma de producción.
Los capitales y las industrias multinacionales, cual conquistador español, ocupan estos territorios soberanos e imponen sus propias reglas de juego, generalmente, tratando de quedar al margen de la ley. Comprando voluntades o encontrando aliados en el ceno del poder, como si reviviese en ellos la Malinche de la época de Cortés.

Estas verdaderas maquinas del progreso, concentradas en generar bienes materiales y llenar sus cuentas bancarias, pretenden ignorar los efectos que sus actividades causan a los que conviven con ellas, provocando un impacto ambiental cuyas consecuencias no son debidamente dimensionadas. Transformando a la tierra de los guaraníes en el nuevo basurero mundial.

Todo esto es el hoy. Una forma de pasado- presente en el que los hechos no pasaron, sino que mutaron de diversas formas.

Ayer por la evangelización… hoy por la globalización… Ayer fueron los guaraníes… hoy somos los sudamericanos… Ayer fueron el oro y la plata, los cultivos…hoy puede que sea el AGUA DULCE.

Quiso el destino que se llame “Acuífero Guaraní” a la más grande reserva de agua dulce, y quiso también por gracia de Tupa, que ella se encuentre bajo los pies de lo que tanto, y por tanto tiempo los guaraníes velaron… su tierra

Este legado esta hoy en manos de gauchos, criollos, mestizos, latinos.

ESTE LEGADO ESTA EN MANOS DEL PUEBLO DE YAGUARÍ GUAZÚ, QUE RESISTE CON LA FUERZA DE SUS ANTEPASADOS ABORIGENES. POR SU MEDIO AMBIENTE, SUS RIOS Y SU FUTURO.
ESTE LEGADO ESTA EN MANOS DE MARÍ MARÍ, QUE ENCARNADA EN MISIONERA GUARANI NOS DEJA EL MENSAJE:

“HAGAMOS DE ESTE, NUESTRO LUGAR….NUESTRO Yvy Mare´Y …NUESTRA TIERRA SIN MAL”

♫“Hechiza la ciudad, su ritmo ya se siente 

llega el carnaval, que alegra mi gente.

Renace la ilusión, la magia nos envuelve

y mi corazón ya palpita fuerte” ♫