2001: EN BUSCA DE LA CIUDAD PERDIDA

Dirección General: Fabián Dumucet – Adrián Butteri

Tiempo atrás, en un monasterio del Tibet se encontró una tablilla de roca grabada del siglo IX A.C. En dicha tablilla aparecía en una cara un mapa, y en la otra unas inscripciones con caracteres fenicios. Al descifrar estas escrituras, los monjes descubrieron que el mapa era de América del Sur y que el texto nombraba tres ciudades marítimas: Una ubicada en la desembocadura del Amazonas, Brasil, otra en Ecuador y la tercera a orillas de un gran río al sur de Entre Ríos, Argentina.

2001 - En busca de la ciudad perdida (22)Teóricamente, los fenicios llegaron a estas tierras traídos por las corrientes del Atlántico, probablemente buscando nuevos productos para comerciar, y habrían construido una ciudad a orillas de un gran río.

La teoría sobre el abandono o decadencia de la ciudad dice que los pueblos indígenas que venían bajando desde el Amazonas, invadieron estas tierras, atacaron la ciudad y obligaron a sus pobladores a abandonarla.

Más tarde, la ciudad fue sepultada por los sedimentos dejados por las periódicas crecientes de los ríos. Esto sucedió alrededor del siglo V A.C.

En la actualidad, Don Manuel Almeida, profesor de historia y arqueólogo aficionado, conoce la existencia de la tablilla grabada y asegura haber encontrado indicios de los restos de una ciudad y un barco fenicio en los alrededores de Gualeguaychú.

A pesar de iniciar todos los trámites necesarios y golpear todas las puertas de los organismos oficiales y privados, no han logrado conseguir los fondos para comenzar las excavaciones. Así poco a poco, el sueño de desenterrar la ciudad perdida se va desvaneciendo…

Argumento
Las deidades del mar son testigos del avance de un barco fenicio, que surca las aguas guiado por las estrellas y perseguido por terribles monstruos marinos.

Las corrientes marinas llevan a los navegantes fenicios a descubrir una tierra nueva y allí fundan una ciudad fascinados por los animales exóticos y la vegetación exuberante de estas tierras vírgenes. Aquí ellos mantienen vivos su cultura y sus ritos religiosos.

Pasaron nuevos descubridores y conquistadores. En el presente, don Manuel Almeida sueña con descubrir las ruinas de la ciudad perdida. Sueño que se desvanece al no conseguir los medios para llevar esto a cabo.

Sin embargo, la luz del futuro iluminará el sueño de don Manuel y la ciudad será descubierta…

Porque en este carnaval 2001, Marí Marí va en busca de la ciudad perdida. A través de la fantasía, rescata el pasado y cumple el añorado sueño para idear un futuro mejor.

♫ “Hay que poner corazón

Para vivir el carnaval

Compartir la fantasía

Y el pasado juntos rescatar

Para un futuro feliz

Que no se acabe esta fiesta

Quiero una noche eterna

para bailar con Marí Marí” ♫