1997: MBURUCUYÁ, LA REENCARNACIÓN DE LA TIERRA

Dirección General: José Luis Gestro

Cuenta una leyenda que una enredadera comenzó a brotar por todas partes; cubrió grietas, muros y edificios hasta convertir la ciudad en un jardín exótico de flores blancas
Los científicos no pudieron explicar este fenómeno; tampoco los brujos ni los curanderos.
Un chamán (hechicero indio traído de la tribus mapuches) reveló que la fuerza de la naturaleza había elegido este lugar para expresar su mensaje. Ante el desconcierto de todos, el indio anunció la realización de ceremonias que darían a conocer el significado del nacimiento de tantos mburucuyaes.

1997 - Mburucuyá, la reencarnación de la tierra (40)Fue así que en el mes de Febrero, arribaron a Gualeguaychú grupos de tribus sobrevivientes con sus caciques; intercambiaron ropas, collares y plumas y distribuyeron coloridos trajes de flores, frutos y pájaros a los integrantes de Marí Marí.

Todos juntos formaron una gran comparsa de indios, acompañados por monumentales alegorías diseñadas por los artistas que Central Entrerriano puso a disposición del Chamán.

Todo se ajustó a un orden y cobró significado. La comparsa debió desfilar en las noches de Carnaval bailando y gritando eufóricamente para para mostrar, a través de sus escuadras, batucadas y carrozas una historia: “la de la pasión y muerte de los indios americanos”.

Esta fue la rebelión de la naturaleza expresada por medio de la pasionaria o Mburucuyá, flor que en sus formas representa la pasión y muerte de Cristo.

¿Por qué estas ceremonias? ¿Qué mensaje transmiten?

Los indios – dueños de la tierra – fueron descubiertos, conquistados, colonizados, explotados y muertos.

Cuando no hubo más aborígenes para trabajar, se trajeron negros del África que, esclavizados, padecieron el mismo calvario. Y aún hoy, nosotros, dueños de ésta tierra, sufrimos otras conquistas, otras colonizaciones y con ellas la “destrucción de la naturaleza”.

¿Hasta cuándo será la lucha? ¿Habrá una esperanza al final?

La comparsa mostró una tragedia, una lucha y una esperanza, con cantos y danzas, como lo hacían los pueblos primitivos.

En las noches de Carnaval, Marí Marí – como decimos en criollo – “soltó el indio” que todos llevamos adentro para pedir que en ésta América India, Negra, Mestiza, Gaucha y Blanca, no se devasten más las selvas, no se destruya la capa de ozono, ni se contaminen los ríos, para que el hombre pueda vivir en comunión con la naturaleza. Así no sólo podrá crecer nuestra flora autóctona, el Mburucuyá; también crecerán todas las especies.

Marí Marí 1997 es “Mburucuyá, la reencarnación de la Tierra”.

♫ “Ooo Marí Marí viene bailando cantando así

El carnaval es samba verdadero                    

Y es nuestro orgullo que sea rojo y negro” ♫