★ 2006: PECADO ETERNO, PERDÓN DIVINO

Dirección General: Adrián Butteri

¿Qué hay más allá del mapa estelar? ¿Qué hay más allá de nuestro mundo, más allá de nuestra historia?

Marí Marí recrea la batalla por la Eternidad, la esperanza del perdón y el regreso de la luz.

«En el principio, antes de la creación de los tiempos, Dios da vida a los seres de la luz, entre ellos al más virtuoso y sabio, al más hermoso y perfecto de los ángeles, el Lucero de la mañana.

2006 - Pecado eterno, perdón divino (33)Pero el deseo del poder, que solo es de Dios, lo corrompe, lo llena de violencia y pecado, desatándose así la gran batalla de los cielos. Fue ese el primer día de la creación de lo que existe.

Las almas nacidas en el mundo serán las marionetas del pecado: la Gula, la Avaricia, la Soberbia, la Lujuria, la Ira, la Vanidad, y la Pereza serán los hilos que el ángel caído manejará para burlarse del creador.

El ave de la Luz descenderá sobre la tierra y encadenará al mal. La luz abrirá paso al amanecer prometido, el sol resplandecerá y sus rayos iluminarán como a través de un prisma, la nueva tierra, el Nuevo Edén…»

En el primer día de la Creación, Dios separó el Caos primitivo en la luz y las sombras; y de la luz creó ángeles perfectos y puros. Pero el más hermoso y sabio quiso poseer el poder de Dios, y desató la gran batalla de los cielos entre la naturaleza del mal y la virtud.
El Dragón de siete cabezas fue vencido y  arrojado a los infiernos.

«El que brilla con su Luz» continuó la creación de todo lo que existe, vertiendo de sus manos las maravillas de los cielos y de la tierra, y coronó su obra, modelando al rey de lo creado, a su imagen y semejanza. Pero el Hombre fue tentado y comió del fruto prohibido, desatando así, el mal en la tierra.

Los antiguos Pecados Capitales, milenios después, se encarnan en la «Violencia salvaje» de las grandes ciudades, las «Palabras que matan», el «Capitalismo», la «Idolatría de sí», el «Consumismo», los «Excesos destructivos» y la «Omisión».

El hombre camina en un solo sentido: después de la muerte, el alma no tiene regreso. Los perdidos van guiados por el propio Caronte a los portales del Purgatorio.

Los cuatro Jinetes marcarán el final de los tiempos. «El Engañador», «la Guerra», «la Pobreza» y « la Plaga» anunciarán el juicio profetizado del hombre. Pero el sol de la vida, que es el sol de Marí Mari, destellará finalmente en el «Amanecer Prometido» en la ciudad de la alegría eterna.

Las mágicas “Aves de Luz” danzarán al ritmo de la belleza y el esplendor que despliega Marí Marí, despertando así,  esperanzas y divinas fantasías.

♫ “Soy carnavalero y de Marí Marí

La de Nelita y la de José Luis

Soy carnavalero y esta es mi pasión

Llevo el rojo y negro en el corazón” ♫