★ 1981: EL DESPERTAR DE MARÍ MARÍ

Dirección General: Nelita Bermúdez de Irigoyen

 

Marí Marí (buen día) -dijo el indígena, y meditó un instante ante el alba eminente, sobre esos dos vocablos repetidos infinitamente desde que comenzaba el día, desde que su memoria evocaba los indelebles recuerdos de su raza.
¿Qué encerraban?… al detener sus pensamientos comenzó a desentrañarlos bajo un quimérico marco jamás imaginado.
El canto del gallo anunciaba con la esperada secuencia de siempre, el comienzo, hasta que el primer rayo liberaba los matices y daba luz al soberbio despliegue de la Naturaleza.

1981 - El despertar de Marí Marí (27)Marí Marí, Padre Sol -susurró emocionado.
La vida volvía del pequeño letargo de la noche, y en su vuelo, desfilaron ante la pródiga tierra que lo sustentaba, cada rayo de sol en abanico al compás de un ritmo que le era lejano, pero que embriagaba su alma y lo transportaba.
Entrelazadas hojas acudieron chispeantes con reflejos de fuego, cual candor de su raza ofrendando su savia, y en el ritmo frenético se formaron escuadras que vistieron mujeres con atavíos extraños, que en fulgor de volados imantaban el aire.
Desfilaron ufanos los pavos reales, desafiando el día en trasnochado plumaje. Las flores quisieron esparcir su bella en un rosa infinito. Y en la mente nativa, las corolas danzaron al compás de la música que llevaba la brisa. También las mariposas, dejando estela en el viento, convergieron a la cita tiñendo sus alas de cielo para atrapar el alba y encerrar el instante.
Un trozo de luna cayó sobre el vuelo en pequeños cristales templando el desfile, y al clarear la mañana en la roca más dura se esculpieron sus sueños, que ya eran acónitos, pero tenían su dueña: de magnífica belleza, vestida de estrella, vestida de oro; gobernando el desfile, poseedora del tiempo…
Y evocando a su reina, despertó del encanto.
Marí Marí, buen día- dijo el indígena, con ese canto de siempre que al comenzar la mañana hermanaba su raza, mientras un cielo de intenso azul los protegía.
Nace un nuevo Sol

Un nuevo día comienza y con él un nuevo Sol asoma en el cielo de Gualeguaychú.
Es un Sol que viene para dar nueva luz y brillo al Carnaval.
Un Sol Rojo, Dorado y Blanco cuyo fulgor y poder, llena de energía a las criaturas vivientes del mundo que despiertan para recibirlo y rendirle homenaje.
Los gallos lo saludan con sus cacareos.
Las aves con su volar y sus cantos.
Las flores abren sus coloridos pétalos para regalarle sus colores.
Los árboles dan sus frutos más exóticos.
El hombre le regala su música y su baile.
Es el amanecer de un nuevo Carnaval.
El despertar de una nueva era.
Es el Sol del Buen Día.
El Sol de Marí Marí.
Un Sol que en Carnaval brillará de noche y de día para que el pueblo de Gualeguaychú de rienda libre a su alegría y cante y baile empujado por su magia y poder.
Un Sol que con su magia encantará a las más bellas mujeres para que bailen para él.
Un sol que traerá alegría y Carnaval.
Un Sol que será la luz que guíe e ilumine una nueva era en el Carnaval de Gualeguaychú.
Que hará que cada vez que asome en Carnaval, la gente cante llena de alegría la canción que hoy les regala:

♫ “Canta, canta, linda gente
que la alegría está aquí.
El Carnaval ha llegado,
Lo trajo ahora Marí Marí” ♫